La inserción económica internacional es cada vez más favorable al capital transnacional

Introducción

A fines de 2004 —cuando había sido electo, pero aún no asumía la presidencia el Frente Amplio (fa)— los trabajadores afirmaban: «Es- tamos ante la emergencia de un nuevo escenario político y social que pasa por la generación de mejores condiciones para la disputa con la hegemonía de las clases dominantes.1 No se llevó adelante un proyecto de cambio estructural alternativo para reducir el dominio del capital en la economía nacional ni, por supuesto, existen indicios de un proyecto antioligárquico, antiimperialista y, mucho menos, anticapitalista.